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«Los Pajaritos» volvieron a vibrar con la virgen

El barrio de Los Pajaritos volvió a vivir uno de los momentos más esperados de su particular calendario con la salida procesional de Nuestra Señora del Amor y el Trabajo. Un recorrido que volvió a llenar las calles de fervor y emoción en torno a la Virgen.

A las seis y media de la tarde se abrían las puertas de la capilla anexa a San Juan de Letrán, dando paso a una explosión de fe y devoción. Una salva de cohetes anunciaba el inicio de la procesión de gloria de la Virgen Ferroviaria marcando el compás de una tarde que quedará grabada en la memoria de los presentes.

Entre los asistentes se encontraban el recién designado pregonero de la Semana Santa de Granada, Tito Ortiz, y la edil presidenta del distrito, Ana Sánchez, quienes acompañaron a la Hermandad durante todo el recorrido.

La Santísima Virgen lució para la ocasión la saya de las granadas, una pieza de singular belleza bordada en tisú de oro y el manto verde de capilla de Nuestra Señora de la Esperanza, como recuerdo del Año Jubilar de la Esperanza . Se completaba el conjunto con un amplio rostrillo y las joyas más representativas de su ajuar. Además. en su fajín destacaba la medalla conmemorativa del XXV aniversario de la bendición de la Virgen del Mayor Dolor, signo visible de fraternidad entre hermandades.

El cortejo, compuesto por numerosos hermanos y devotos, avanzó acompañado por los sones de la Banda de los Ángeles. En su itinerario, la Santísima Virgen visitó la Casa de Hermandad de Santa María de la Alhambra y transitó por los alrededores de la Estación de Ferrocarril, punto de especial significado para la corporación ferroviaria, antes de internarse en las calles más señeras del barrio.

Las vías Halcón, Gaviota, Faisán y Cisne fueron testigos del paso de la Virgen, hasta llegar a la calle Tórtola, epicentro de la devoción del barrio hacia su patrona. Las fachadas, engalanadas con flores y reposteros, volvieron a servir de marco para que los vecinos renovarán su amor a la Virgen. Comenzaba su discurrir por Tórtola a los sones de Encarnación Coronada, y tras el emotivo cante de Marta “la Niña”, una lluvia de pétalos agasajaba a la Virgen del Amor y el Trabajo.

De regreso a su capilla, el consiliario de la Hermandad, Rvdo. P. Antonio Jesús Martínez, dirigió unas palabras a los presentes, recordando que el verdadero sentido de este recorrido letífico. En este sentido, exhortó a los presentes a vivirlo como un anticipo de la gloria pascual, tal y como se manifestó en torno a la venerada imagen de la Virgen del Amor y el Trabajo.

Con su recogida, el barrio cerró una tarde de fervor y emoción, en la que la fe y el amor volvieron a unirse bajo la mirada maternal de la Virgen Ferroviaria.

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