La Hermandad agradece la gran participación en los cultos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte
La Hermandad de los Ferroviarios ha culminado un año más la celebración del Solemne Triduo en honor al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, celebrado los días 20, 21 y 22 de noviembre en la Parroquia de San Juan de Letrán, y que concluyó el domingo 23 con la Función Solemne en la festividad de Jesucristo Rey del Universo.
Los cultos congregaron a un numeroso grupo de hermanos y devotos que, un año más, quisieron acompañar al Santísimo Cristo en unos días especialmente significativos para la corporación. Cada jornada comenzó a las 19:30 horas con la Exposición del Santísimo y la posterior celebración de la Eucaristía.
Ocuparon la sagrada cátedra:
- Rvdo. D. Francisco Fernández Adarve, copárroco de San Juan de Letrán (días 20 y 22).
- Rvdo. D. Francisco Tejerizo Linares, delegado episcopal para la vida consagrada (día 21).
Cada una de las jornadas fue dedicada a los distintos grupos de la Hermandad: nazarenos y camareras, capataces y costaleros, y el grupo joven junto a los acólitos.
El domingo 23 de noviembre, a las 12:30 horas, tuvo lugar la Función Solemne, presidida por el Rvdo. D. Antonio Jesús Pérez Martínez, párroco de San Juan de Letrán y consiliario de nuestra corporación.
Este año, el altar extraordinario dispuesto para los cultos recibió un reconocimiento unánime por parte de los asistentes, que destacaron su solemnidad y belleza. Para esta ocasión, la Hermandad estrenó un conjunto de cortinajes confeccionado por hermanos de la corporación, así como una bambalina con la inscripción “Christus Vincit – Christus Regnat – Christus Imperat”, realizada por el Grupo Joven.
De manera excepcional, el montaje incorporó además las imágenes de San Pedro y San Pablo, que habitualmente ocupan su lugar en el retablo de San Juan de Letrán, enriqueciendo así este efímero pero significativo altar.
La Hermandad desea expresar su agradecimiento a todos los hermanos, fieles y grupos parroquiales que han hecho posible unos cultos vividos con intensidad, participación y profunda devoción. Así mismo, agradece al equipo de sacerdotes de la parroquia las facilidades ofrecidas para la realización de este altar extraordinario.




